El edificio construido se sitúa en una isla de ensanche de nuevo crecimiento de Torelló. Un zócalo de hormigón resuelve el asentamiento horizontal del conjunto y ofrece la necesaria privacidad entre la calle y las viviendas.
El programa se desarrolla en 4 plantas y un esquema de 9 viviendas por nivel. Se resuelven parámetros urbanísticos y normativos muy exigentes con pocas variables tipológicas. Un corredor de acceso central donde la mayoría de las viviendas se disponen a sur mirando a la calle y el resto orientadas a este y oeste y al patio de manzana. En el interior la vivienda se organiza en dos ámbitos: zona social y zona de descanso, relacionados mediante un espacio de recibidor al ingreso.
El proceso constructivo compagina la construcción de los cimientos y muros de contención, con hormigón armado ejecutado in situ, y un sistema modular e industrializado empleado en el resto de las plantas, realizado en taller, para posteriormente acoplarlo y rematarlo en obra.