Font Rubi es una urbanización cerca de la población de Camprodon en la provincia de Girona. Esa pequeña casa de vacaciones viene definida no sólo por los condicionantes comunes a este tipo de proyecto: la geometría del solar, la orientación, … sino también por dos máximas. La edificación será de madera con un presupuesto muy ajustado y se construirá de manera semi-industrializada para agilizar los plazos de entrega. Bajo estas premisas, el proyecto se idea a modo de refugio de montaña: un cottage de pocos metros, casi dos roulottes de acampada, de baja tecnificación. El solar presenta una geometría de forma trapezoidal, estrecha y larga con una fuerte pendiente del 20% i un desnivel absoluto de 14m y con frondosa vegetación destacando una sequoia de gran porte en la parte inferior, una serie de robles en el nivel intermedio y 4 abetos en el superior. El volumen se sitúa a media ladera, talando el menor número de árboles. Se decidido así minimizar la excavación compensando la extracción de tierras con el reposición de las mismas. Prefabricar la casa y minimizar los medios auxiliares en la construcción in situ fue otro reto. El proyecto se ideó para ser transportado por carretera en módulos bidimensionalmente y con medidas optimizadas para el transporte y la puesta en obra. Constructivamente, la casa se sustenta sobre unos muros de entramado ligero de pino, con montantes separados para optimizar los tablero de arriostramiento,, rellenos de una gruesa capa de aislamiento natural y revestidos también en su exterior por una fachada ventilada de madera machiembrada.

Cliente:

Privado

Situación:

Fint Rubi, Camprodón, Girona

Fecha:

2014-2015

Superficie:

110 m2

Arquitectos:

Jordi Roig, Marc Mogas

Aparejador:

Vicenç Galiana

Equipo:

Andreu Ibañez, (Estructuras)

Construcción:

ARQUIMA

Fotografía:

José Hevia

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