El nuevo pabellón polideportivo se recorta por delante de la cordillera litoral. Se sitúa en el límite urbano de la población donde los terrenos aún son de cultivo y semi industriales. Mantener dos nogales de buena presencia que configuraban una antigua terraza agrícola nos indica la posición girada del edificio hacia la trama urbana. Enterramos parcialmente el pabellón para disminuir su volumen y presencia y poder así acceder fácilmente por el nivel superior de las gradas. Un cerramiento de chapa gris que, con diferentes pliegos crea las fachadas laterales y la cubierta, todas opacas, dibuja a la vez dos lienzos principales vidriados a norte y al sur que iluminaran adecuadamente el espacio deportivo sin necesidad de luz cenital y especialmente sin deslumbramiento. El gran ventanal-escaparate de la fachada norte amplía el espacio visual de la plaza y se transforma en linterna por la noche. Resaltamos el perfil frontal del edificio con dos “crestas” que quieren reconocer el final de la perspectiva del paseo central del nuevo ensanche y su continuidad con el porche de entrada al edificio. Estos pliegues en la cubierta alojarán unos paneles fotovoltaicos que minimizaran los consumo del equipamiento.

Cliente:

Ajuntament de Vilanova del Vallés

Situación:

Vilanova del Vallés. Barcelona

Fecha:

2001-2003

Superficie:

2.800 m2

Arquitectos:

Jordi Roig, Joan Nogué i Txema Onzain

Colaboradores:

Felix López, Ana Coello, Caio Faggin i Miquel Mariné

Aparejador:

Lluis Senan

Equipo:

Miquel Angel Sala i Robert Brufau, (Estructuras)
Joan. A. Tribó – Arcadi de Bobes (ingenieros)

Construcción:

Contratas y Obras SA

Fotografía:

Wenzel

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